...O el más importante de todos. Cuándo después de un largo tiempo sin hablarnos, retomamos todo en una hora y media. Cuándo ella y yo subíamos la calle diciendo "Oye, imagínate que ahora están subiendo." Y un cuarto de hora después so oyen ruedas y un grito "Eeeey esperarnos." Os acompañasteis a dejarla en su casa, mientras poníais música y nosotras cantando y bailando a ella como en esos tiempos, en aquellas calles frías, solas y oscuras de camino a casa. Aquel instante, que os veía de muy lejos, con ese cielo de color perla negra, con una sola estrella y el detalle de la silueta de la campana, en esa calle, en la calle que vivimos bastantes momentos. Con vuestras bicis, y yo diciendo: "Cuánto echaba de menos esa escena... :)" Al despedirnos, llendo hacia el portal de mi casa, mirandoos hacia atrás con una sonrisa preocupada y dudativa, pensando que si os iba a volver a ver.
Pensando que cada una de esas tardes pasan de muy de vez en cuando y de pura "coincidencia", no es muy cómodo que se diga. Entre cada uno de esos momentos, hay un tiempo que transcurre en que digo que los olvidaré y pasaré... hasta que vuelve otro y empieza la misma historia. Y... pensar que esa vez, fue solamente ayer, y tener que pensar que os olvidaré, y una vez conseguido, aparecéis de nuevo.
...Que se os quiere mucho por aquí, y que espero que un día quedemos en condiciones, no que sea "coincidencia".
No hay comentarios:
Publicar un comentario