Ser un pájaro, una idea que todos llegamos a pensar en un momento dado. Ser libre, no depender de nada o de nadie. Hacer lo que te de la gana, sin que nadie te juzgue por hacerlo. Volar, sin saber exactamente a dónde ir, ir sin rumbo por ahí. Ver cómo cambia el mundo cada día, cada minuto, cada segundo. Observar las hojas de los árboles, cómo cambian su color y cómo se caen con lentitud. Hay veces que nos gustaría escapar un momento de todo, y descansar al sitio que mas alto este, para poder mirar a tu alrededor y poder pensar... o mejor dicho, absolutamente no pensar. Poder mirar a tu alrededor y observar cada detalle. Entenderte a ti mismo sin necesidad de querer que te entiendan los demás, o hacer gestos y miradas y poder comunicarse de esa manera, porque, algunas veces, una mirada vale mucho más que mil palabras. También saber que no siempre dos mas dos son cuatro, y no tropezar con la misma piedra. Todo aquel que te haya hecho daño, saber olvidarle y decir "no le quiero" sin mentirte a ti misma. Nunca darse por vencido, intentarlo hasta conseguirlo.
...Llegar a ser un pájaro, sería una gran huida.
Poder llegar a olvidarte de todo en absoluto, no tiene precio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario